Si esto fuera un cuento de
hadas en él aparecerían evidentemente hadas. Y además algún gnomo, troll,
gigantes bonachones, un animal que habla, una bruja mirando su bola de cristal, niños como Bastian, horizontes con soles imposibles, ciudades de torres de cristal
verde, magia y más magia , princesas enamoradas y príncipes que luchan por
salvar a su amada de perversos personajes que nunca ganan.
Pero no lo es. Aquí no hay nadie que destaque por encima de los demás. Los dones no existen o no hacen mejores personas a los que los poseen; las virtudes son cualidades silenciosas del día a día sin trascendencia a larga distancia y sin premio ni final feliz; la capacidad de cambiar las cosas es tan relativa que no llegamos a creérnosla; la belleza está muy lejos y no llegamos por falta de tiempo y recursos, si a un paisaje nos referimos, o está sobrevalorada si al espejo es al que acudimos.
Por eso aquí los protagonistas son las lágrimas, la soledad, la tristeza, la enfermedad, la prisa, la pena, la muerte del idealismo, la practicidad, la ignorancia, la ansiedad, el holocausto de los sueños por los carceleros materialistas, el cerrojo del entorno que impide mirar más allá de la puerta.
No hay procesión más triste que un camino de hormigas. Todas iguales. Como nosotros.
- Entonces, amigo, tienes esperanza, ¿no?Pero no lo es. Aquí no hay nadie que destaque por encima de los demás. Los dones no existen o no hacen mejores personas a los que los poseen; las virtudes son cualidades silenciosas del día a día sin trascendencia a larga distancia y sin premio ni final feliz; la capacidad de cambiar las cosas es tan relativa que no llegamos a creérnosla; la belleza está muy lejos y no llegamos por falta de tiempo y recursos, si a un paisaje nos referimos, o está sobrevalorada si al espejo es al que acudimos.
Por eso aquí los protagonistas son las lágrimas, la soledad, la tristeza, la enfermedad, la prisa, la pena, la muerte del idealismo, la practicidad, la ignorancia, la ansiedad, el holocausto de los sueños por los carceleros materialistas, el cerrojo del entorno que impide mirar más allá de la puerta.
No hay procesión más triste que un camino de hormigas. Todas iguales. Como nosotros.
- Sí la tengo
- No sé
- Me han dado motivos para ello
- Pero si es esperanza, está vacío, no es certeza, y la incertidumbre da miedo
- Sí, bastante. Unas veces más que otras. Pero así es la vida supongo. Además estoy empezando a confiar, a ser más positivo, igual más gilipollas o estoy más cansado, pero creo que los sueños pueden ser realidad un día u otro. Y si no lo son, la vida sigue y tras el golpe, lo más bonito es levantarse y volver a vivir. Todos nos hemos dado una buena hostia alguna vez, y el recuperarse tras un gran esfuerzo, es una gran satisfacción
- No me cuadra
- Es un gran esfuerzo, supongo que depende del estado de ánimo, de tener demasiado tiempo para pensar. Y si, muchas veces soy tremendamente pesimista
- Algo falla también en el pesimismo. El que es así se ampara en tener razón pero no ve la verdad. En ese verlo todo mal pienso, no sé, siento que…
- Que los sueños, sueños son. Que tires de ti sin esperar nada de los demás, sin cargarte de esperanza, de espejismos
- Es una jodida tormenta vivir entre esperanzado y temeroso
- Sí, pero ciertos conceptos que tenía completamente despreciados, ahora están tomando otra dimensión, y gracias a ello debo confiar en que la esperanza, se confirme en realidad
- Bueno chico, que tengas suerte
- Gracias. Y si no a seguir viviendo, que es más que sobreviviendo